Las experiencias
investigativas realizadas en el aula, sirven para reconocer importantes
estrategias metodológicas que parten de
la reflexión y el análisis del investigador desde su propia práctica de
enseñanza, en donde se logra percibir un gran compromiso, al aportar toda su
experiencia, conocimientos y sentimientos más profundos, el cual describe con
especial sentimiento y es desde allí que ella involucra la intención de brindar
a sus estudiantes un ambiente de aprendizaje
significativo, involucrando actividades lúdicas como una estrategia
metodológica que dinamiza las acciones que suceden dentro de este espacio
significativo que cobra validez para sus estudiantes al vivir la experiencia de
encuentro directo con el conocimiento, a través de la exploración y
experimentación en el aula de clase.
Esto lleva a potenciar en los niños y
niñas, la curiosidad por conocer el
mundo, reconociendo la exploración como el origen del pensamiento, llevándolo a
un procesamiento de información que da inicio a nuevos conocimiento, al lograr
importantes procesos de desarrollo del pensamiento al lograr la conexión de las experiencias que han sucedido en sus
vidas con la propuesta pedagógica que puede llegar a aplicar el docente, motivando a la búsqueda de la explicación a los eventos, por medio de la relación directa con
los objetos de conocimiento y la percepción de fenómenos llevándolos a comprender situaciones reales donde en la interacción, les permite la construcción
de nuevos significados, en la evolución
de sus conocimientos.
Por lo tanto, se puede afirmar que las
estrategias metodológicas que se identifican en cada práctica práctica requieren
de un amplio conocimiento de las necesidades e intereses que motivan a estos
niños y niñas a aprender; precisando en
una propuesta desde un espacio diferente al aula de clase que abre
espacios orientados al desarrollo
y potencialidad de habilidades desde el disfrute del aprendizaje,
que tiene en cuenta, la diversidad de
estos estudiantes al proponer escenarios
reales, dando de esta manera identidad a una práctica pedagógica, desde una
experiencia que valida el primer acercamiento
a un espacio escolar cargado de significados y motivos para aprender.
Basado en lo
anterior, se evidenvia que la principal herramienta para que el alumno
desarrolle sus potencialidades es la motivación, esta se vincula con el interés que tienen los y las
estudiantes por su propio aprendizaje o por las actividades que le conducen a
él, tomando los aportes de Pintrich y
Schunk (2006), desde un enfoque cognitivo se puede pensar en la motivación como
un proceso que nos dirige hacia un objetivo o una meta de actividad, que la
instiga y la mantiene. Es necesario aclarar que esas metas pueden no ser claras
o explícitas para el individuo; sin embargo, se constituyen en puntos de
llegada que marcan su horizonte.
Esto lleva a potenciar en los alumnos, la curiosidad por conocer el mundo, reconociendo
la exploración como el origen del pensamiento, llevándolo a un procesamiento de
información que da inicio a nuevos conocimiento, al lograr importantes procesos
de desarrollo del pensamiento al lograr
la conexión de las experiencias
que han sucedido en sus vidas con la propuesta pedagógica que implementa el
docente, que motiva a la búsqueda de la explicación a los eventos, por medio de la relación directa con
los objetos de conocimiento y la percepción de fenómenos llevándolos a comprender situaciones reales donde en la interacción, les permite la
construcción de nuevos significados, en
la evolución de sus conocimientos.
aprender.
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